Sunshine Blogger Award

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Me he visto gratamente sorprendida por la nominación al Sunshine Blogger Award por Ana María Otero y le estoy agradecida por la gran oportunidad que me da de formar parte de esto.  A continuación, responderé a las preguntas formuladas.

1 ¿Qué te hace llorar?

Alguien que llora

2 ¿Qué te da alegría?

Viajar

3 ¿Cuál es tu libro favorito y por qué?

No tengo uno en particular, pero prefiero los que hablan de sentimientos y narran sagas humanas extraordinarias.

4 ¿Quién es tu héroe y por qué?

Tengo más de uno, pero citaré a John Nash y a Oliver Sacks, por sus mentes poderosas.

5 ¿Cuál es tu comida favorita?

La comida mediterránea en general

6 ¿Tu razón para bloguear?

Descubrí que era una hermosa manera de hablar conmigo misma

7 ¿Cuál es tu película favorita y por qué?

Tengo varias, pero soy más de seguir la carrera de mis actores favoritos.

8 ¿Cuál es tu número favorito?

Todos los que suman 3, como el 12 y 21.

9 Una cosa que has aprendido sobre la vida.

Que es imposible predecir el mañana y por ello las cosas nunca saldrán como uno las ha planificado.

10 ¿Qué le dirías a tu yo más joven?

Qué creyera en sí misma y supiera que tiene todo su futuro por delante.

11 Una cosa que cambiarías sobre el mundo y ¿por qué?

La frase tan manida de igualdad de oportunidades para todos sería mi premisa primordial frente a cualquier iniciativa social.

Ahora, a continuación me gustaría incluir a mis nominados y las preguntas que quiero formularles.

Nominados:

Raquel Lemos

Leandro S. Coca

Oscar Ugarte Jiménez

Luces y sombras

Nelmoran

Lucio Data

Jllopartfolch

Preguntas:

  1. ¿Te gusta tu nombre?
  2. ¿Cuál es una de tus palabras favoritas?
  3. ¿Qué tres cualidades admiras más en una persona?
  4. ¿Cuál es una de tus películas favoritas?
  5. ¿Sobre qué temas prefieres escribir?
  6. ¿Qué lugar elegirías para irte a descansar y meditar?
  7. ¿Qué afición te gustaría retomar?
  8. ¿Qué tipo de lectura es tu preferida?
  9. ¿Cuál es tu animal preferido?
  10. ¿A qué lugares viajarías mañana mismo?
  11. ¿Qué sensación te producen las fiestas de fin de año?.

 

Fumando humo

fumando

Ya hacía algún tiempo que había dejado de fumar, pero sin llegar a olvidar su placentera sensación. Seguramente porque una orden médica la había obligado a ello y no porque le apeteciera. Parar de fumar no había conseguido borrar de sus sentidos el placer supremo del humo en su boca, como tampoco podía mirar sin envidia a quienes todavía gozaban de ello.

Muchas veces y en ocasiones nocturnas especialmente mágicas, que ameritarían un buen pitillo, siente unas irrefrenables ganas de echar su bocanada de humo y aspirar hondo esa mezcla de nicotina con aire fresco de la calle, o aquel cigarro disfrutado en buena compañía y un buen café expresso, o del otro, que te llevas a la boca todavía húmeda  después de hacer el amor.

Ahora y tras haberse fumado todos los bosques del mundo, como dijo su querido amigo José Antonio, no hay más que fumarse el smog de las calles, beberse el cafecito a palo seco y de aquel gozado en la cama, bueno de ésos, ya apenas se recuerda a qué sabían, ya que por la gracia divina, todos esos apetitos han ido declinando estrepitosamente con la edad.

Reconoce que aquellos que no han conocido el placer del tabaco, se han perdido una buena parte del placer sensorial de la vida, y esa fuerte sensación de estar tragándose el mundo a bocanadas.

Nunca más

 

olvido

¿Cómo podía ella saber que nunca más volvería a ser así de hermosa? ¿Que nunca más volvería a ser así de feliz?

¿Cómo podía ella saber, que nunca más otro hombre la amaría igual? Que no volvería a enamorarse así jamás.  ¿Cómo podía ella imaginar las vueltas que daría su vida? ¿Cómo podría tan siquiera anticiparse a las mil leguas que les acabarían separando?

¡Que más da que el tiempo pase!, que el tiempo se lo lleve todo, si jamás ella terminará de amarle, aunque solo cenizas queden de aquellos años de pasión.

 

Toca esconderse

rincon

Amigos y amigas 
ahora se donde todos se han ido,
ahora se donde todos se ocultan,
entre esas cuatro paredes,
que todos llamamos hogar.

Amigos y amigas
ya estoy ahí, 
también he llegado, 
donde vosotros estáis, 
es edad de esconderse. 

No es tiempo de escaparates, 
de intemperie,  
ni de pavonearse por ahí. 
Mas bien toca
una vida puertas adentro,
de caminar despacio,
de poner piedad en la mirada,
de dulcificar más el tono,
de amar sin prisas,
del paciente escuchar,
del regalar sin medida,
de elevar alto la mirada.

No olvideís, 
que nuestro tiempo se agosta,
cualquier día nos reclamarán,
hemos de prepararnos,
para dejar lo mejor de nosotros,
antes de partir.



 

Manos

manos

Un día cualquiera sentada a la mesa en una comida familiar y en un gesto trivial, cogió los cubiertos para pinchar bocado y llevarlo a la boca, fue entonces que su vista se clavó en sus manos, en las que ahora sostenían tenedor y cuchillo y no daba crédito a lo que estaba descubriendo, eran las manos de una ama de casa y no las de una mujer intelectual. Se las veía tan envejecidas que no las reconoció, parecían las de otra persona y sin embargo, eran las suyas.

Por unos segundos o minutos, permaneció atónita observándolas, se veían estresadas, con la piel manchada y sus dedos arrugados.  Un denso silencio se hizo dentro de ella, luego reaccionó, volvió a la mesa, mientras una vocecita interior le decía:  ya no te engañes más, son tus manos, han envejecido, se han hecho mayor y la vida también ha pasado por ellas.

Lentamente fue recuperándose del mazazo psicológico que acababa de sufrir, aunque volvió a la mesa, su mente no lo hizo y siguió estando lejos, allá donde el estupor la dejó y la sumió.  Cualquiera que en ese momento la viera, diría que había visto un fantasma, y en cierto modo, así había sido, se le había aparecido el fantasma de la vejez que desde hacía algún tiempo la venía acechando.

Y ese mismo día nació su frívola decisión, de ya nunca más volver a pintar sus uñas de colores estridentes, desde entonces, solo un delicado barniz cristalino las disimula.

 

Ser alguien

soñador

Inacabado es el sueño incumplido del deseo frustrado, alguien que quiso ser alguien y solo llegó a ser nadie.  Quiso alcanzar lo inalcanzable, sobrevivir a lo mediocre, llegar adonde sus sueños de alto vuelo le llevaran e inútilmente, corrió, corrió y corrió para acabar siendo un perfecto desconocido.

Solo una vez en la vida se apuesta tan alto, lo que al comienzo es alcanzable en su grandeza, magnificencia y esplendor, más tarde se nos hará pequeño, insuficiente e insignificante, pero no es más que el crepúsculo del amanecer, cuando palidecen los brillos que antaño nos encandilaron.

Ahora ya lo sabes, que solo unos pocos llegarán lejos, que solo unos pocos llegarán a ser alguien, el resto, la gran mayoría, no lo conseguirán, jamás alcanzarán ese aplauso universal, esos trofeos hechos solo para aquellos que ni por un segundo abandonaron su pasión, jamás aparcaron su ilusión, imparables, incansables siguieron, insistieron, insistieron e insistieron.

 

Solo tu

llorar

Sólo tu conoces el dolor,
de la desolación del que está perdido,
del sufrimiento de quien emprende 
su camino hacia la vejez.

Tu que conoces el dolor
del ser querido arrancado de tu vida,
tu que conoces el padecimiento de un cáncer,
del terror que te recorre por dentro.

Solo tu lo sabes,
solo tu sabes de qué hablo,
cuanto dolor por ese amor
que se fue para siempre,
y de cómo queman las lágrimas,
cuando no se para de llorar.