Las dos hermanas

Llegó la mañana, despuntó la luz y no la encontró.  ¿Acaso se habría marchado otra vez? No sería de extrañar, ella acostumbraba a viajar, iba y volvía, una y otra vez, no conseguía quedarse por mucho tiempo, necesitaba regresar, regresar allá lejos, a ese viejo mundo al que pertenecía por adopción.

Eran dos hermanas, muy unidas mientras compartieron sueños y romances propios de juventud. A esa edad en que la imaginación se desborda y todo es hermosamente loco, las dos hermanas se separaron.  La menor eligió seguir la senda tradicional, la del primer amor, vestirse de blanco, caminar hacia el altar, con su cabeza llena de pajaritos. Mientras que la mayor, se echó a volar lejos, tan lejos se marchó, que hasta su propia lengua dejó de hablar.

Y así fue que las dos hermanas hicieron sus vidas por separado, en mundos aparte.  Pero increíblemente cuando se encontraban, cada vez que la eterna viajera bajaba por las escaleras del avión, llegaba cargada de amor y de regalos, un sin fin de fiestas y festejos en su honor comenzaban.  Durante su visita, las hermanas ponían al día sus vidas, se empalagaban de cariño y se deleitaban con las increíbles historias y aventuras de la viajera. Pero siempre la hora de separarse llegaba y siempre en otro avión, la mayor se alejaba.

Sin apenas sentirlo, el tiempo se voló, se pasó la vida y las dos hermanas volvieron a encontrarse. Esta vez el destino las había vuelto a unir, en el otoño de sus vidas, para no volverse a separar, juntas esta vez, andarían el camino del atardecer.

sisters

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s