El espejo traidor

Iba yo esa mañana tan campante caminando por la avenida más boutiquera de la ciudad, luciendo feliz mi nuevo atuendo y presumiendo de new look.

Andaba  muy ocupada en mis quehaceres burocráticos, gestionando personalmente, lo ingestionable por internet y aprovechando que estaba en la calle, iba mirando los escaparates, las terrazas de café y a punto estuve de caer en la tentación de zamparme una hamburguesa gigante, pero me contuve.

Continúe vagando entre el gentío y seguí calle abajo mirando escaparates, descubriendo las nuevas temporadas en los maniquíes y estaba yo en esas tan distraída y despreocupada cuando divisé a una mujer en el fondo de aquel espejo  oculto tras las vitrinas y aunque se me parecía mucho, no era yo, era otra, algo más mayor. Al cabo de un rato reaccioné, me recompuse y volví en mi;  salí cabizbaja y algo aturdida de la tienda, tras la bofetada de realidad que acababa de recibir.  Y todo este shock emocional a causa de un espejo traicionero que surgió de la nada, para sacudirme a la cara, mi nuevo yo.

traidor

 

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