Blog Literario, Mundo literario, pensamientos

Tacaña

Me costó lo mío reconocer el defecto que muchos me achacaban y fue difícil admitir ante todos los que conmigo conviven, que sin saberlo me había convertido en una avara.

Todo debió empezar hace unos años, cuando vino la crisis y el dinero se convirtió en mi  mejor seguro de vida.  Seguramente así comenzó mi gran apego a él,

Una vez recibida la crítica de mis más cercanos, me propuse superar esta parte que afeaba mi persona.  Aunque lo que realmente me asustó y me indujo a cambiar, fue el comentario que alguien me hizo sobre la gente avara: dijo que éstas suelen mostrar protuberantes doble papadas y muy probablemente, de tanto mirar hacia abajo, sin levantar la mirada, ni hacia el cielo, ni hacia los demás.  Esto último fue decisivo para mi,  definitivamente tocó mi fibra más sensible.

papada

 

Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s