Cavilando

Tras el largo caluroso verano/ deambulabas con pasos pensativos entre hojas muertas del otoño/ y con la mente puesta en ese punto gris donde todo lo vivido se borra. 

Intentabas recordar en qué momento dejaron los años de caminar a tu lado/ y precipitaron su alocado galope hacia tu atardecer.

Que difícil entender/ cuando las horas empezaron a volar y tus años se hicieron tan fugaces.  ¿Dónde se quedaron esos días preciosos llenos de luz?  ¿Y desde cuando las hojas del calendario caen y caen sin piedad?

Ya vienen llegando aires de otoño/ sus suaves soplos van despojando todo el  frondoso verde a su paso. Y la luz ya inquieta por marchar/ emprende poco a poco su fuga hacia el otro lado del mundo.  Y mientras éste gira y gira/ vuelves a recordar a tus estrellas fallecidas/ a las que no has dejado de añorar ni un solo día.

Mas en otoño/ irás bebiendo sin sed/ descansarás los sentidos hasta que vuelva la primavera/ y traiga para ti otra vez/ las ganas de volver a empezar con las primeras flores de tu jardín.

4 comentarios sobre “Cavilando

Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: